Nueve cosas que hay que saber sobre las excomuniones de la FSSPX
(OSV News) -- El 1 de julio, la Fraternidad Sacerdotal San Pío X (conocida como FSSPX --o SSPX, por sus siglas en inglés) consagró ilícitamente a cuatro nuevos obispos sin autorización de la Santa Sede, lo que llevó al Papa a declarar que sus obispos, clero y laicos formalmente afiliados se encontraban en cisma con la Iglesia Católica. A continuación, se presenta una breve reseña sobre la SSPX, lo sucedido y por qué es importante.
1. La FSSPX surgió como reacción al Concilio Vaticano II. El arzobispo Marcel Lefebvre (1905-1991), un francés que como obispo había sido un líder eclesiástico clave en el África francesa, fundó esta sociedad de sacerdotes en 1970 en Friburgo, Suiza. Sus sacerdotes celebran los sacramentos según el Misal Romano de 1962, que había sido promulgado antes del Concilio Vaticano II, pero sustituido por textos litúrgicos revisados en 1969. La fraternidad sacerdotal ha sido excomulgada en dos ocasiones por consagrar obispos sin el permiso de la Santa Sede.
La Fraternidad tiene su sede en Menzingen, Suiza, y cuenta con un seminario internacional en Écône, Suiza, donde tuvieron lugar las consagraciones del 1 de julio. En Estados Unidos, cerca de 100 sacerdotes de la FSSPX residen en 20 casas o prioratos y desarrollan su actividad en unos 120 lugares --denominados misiones o capillas--, según su sitio web. Su sede estadounidense se encuentra en Platte City, Missouri, a unos 48 kilómetros (30 millas) al norte de Kansas City.
Según la FSSPX, el arzobispo Lefebvre eligió a San Pío X --quien fue papa entre 1903 y 1914-- como patrón de la Fraternidad debido al compromiso de dicho pontífice con la integridad del sacerdocio.
2. Antes del cisma más reciente, la FSSPX ya tenía un estatus irregular con respecto a la Iglesia Católica, situación que se originó décadas atrás. Al parecer, la fraternidad perdió el permiso eclesiástico para existir --otorgado por la autoridad eclesiástica competente-- en 1975. Un año después, el arzobispo Lefebvre fue suspendido tras ordenar sacerdotes en contra de la voluntad expresa de las autoridades eclesiásticas.
En 1988, San Juan Pablo II excomulgó al arzobispo Lefebvre y a los cuatro obispos que este consagró ese mismo año sin mandato papal. Sus ordenaciones episcopales fueron válidas pero ilícitas, es decir, no autorizadas.
Todos los actos posteriores de ordenación realizados por dichos obispos se han visto afectados. Los actos de jurisdicción --tales como la asistencia a matrimonios y la absolución de los pecados-- son inválidos. Otras acciones sacramentales se consideran válidas, aunque ilícitas.
En el decreto del 2 de julio de 2026 por el que se declaraba la excomunión, la Santa Sede afirmó explícitamente que los sacramentos de la penitencia y el matrimonio administrados en el seno de la fraternidad son inválidos.
3. No se debe confundir a la FSSPX con otras comunidades que celebran la Misa tradicional en latín. Muchas comunidades católicas en comunión con la Santa Sede celebran la Misa según el Misal Romano de 1962, comúnmente llamado Misa tradicional en latín (o TLM, por sus siglas en inglés).
En 2007, el Papa Benedicto XVI promulgó Summorum Pontificum, documento que amplió el permiso para que los sacerdotes celebraran la Misa preconciliar. En 2021, el Papa Francisco promulgó Traditionis Custodes, una normativa que restringió el uso de la forma preconciliar de la Misa. No obstante, muchos obispos --incluidos los de Estados Unidos-- han seguido facilitando la celebración de esta forma de la Misa dentro de los nuevos parámetros.
Los sacerdotes miembros de la Fraternidad Sacerdotal de San Pedro (FSSP -Priestly Fraternity of St. Peter), por ejemplo, celebran los sacramentos exclusivamente según el misal de 1962 y están en comunión con la Santa Sede. (Esta sociedad fue fundada en 1988 por sacerdotes que abandonaron la FSSPX tras las consagraciones episcopales ilícitas realizadas por el arzobispo Lefebvre ese mismo año). Los sacerdotes de la FSSP desarrollan su labor a nivel internacional y prestan servicio pastoral en 39 diócesis de Estados Unidos.
Otros ejemplos de órdenes religiosas dedicadas exclusivamente a celebrar la liturgia y los sacramentos según la forma del rito romano anterior al Concilio Vaticano II, y que tienen un estatus regular dentro de la Iglesia Católica, son el Instituto de Cristo Rey Sumo Sacerdote (Institute of Christ the King Sovereign Priest) y el Instituto del Buen Pastor (Institute of the Good Shepherd).
4. Los líderes de la FSSPX afirman que la Fraternidad no se encuentra en cisma y sostienen que todos los sacramentos y actos de jurisdicción son válidos. No obstante, las discrepancias del arzobispo Lefebvre con la Iglesia Católica incluían su negativa a adoptar la reforma posconciliar del orden de la Misa, la cual la FSSPX considera deficiente o portadora de elementos heréticos.
El arzobispo Lefebvre y sus seguidores también cuestionaron --y en algunos casos rechazaron públicamente-- la propia ortodoxia de las enseñanzas del Concilio Vaticano II, especialmente la Declaración sobre la libertad religiosa, Dignitatis Humanae. Mientras algunos argumentaban que dicha declaración suponía un cambio en la doctrina, la Iglesia la reconoció como un desarrollo doctrinal sobre la dignidad de la persona humana.
En un comunicado que incluía una profesión de fe de 28 páginas, publicada el 24 de junio, la FSSPX declaró que la Iglesia Católica se enfrenta a presiones internas y externas empujan en todas las direcciones posibles, excepto --a nuestro parecer--la correcta. Otras enseñanzas católicas que la FSSPX desestimó en dicho comunicado incluían aspectos del ecumenismo, las reformas litúrgicas posconciliares, la sinodalidad y la libertad religiosa.
5. La Santa Sede ha buscado un camino hacia la plena reconciliación. Durante décadas, funcionarios del Vaticano han procurado vías para reintegrar plenamente a los miembros de la FSSPX en la vida de la Iglesia Católica. Las conversaciones entre la Santa Sede y la fraternidad comenzaron bajo el pontificado de San Juan Pablo II y continuaron durante los pontificados de Benedicto XVI y Francisco. El Papa Benedicto levantó las excomuniones de los cuatro obispos en 2009, abriendo así el camino para conversaciones más regulares. El Vaticano dejó claro que, en aquel momento, la fraternidad se encontraba en una situación canónica irregular, pero no en cisma.
Durante el Año de la Misericordia (2015-2016), el Papa Francisco estableció disposiciones especiales para validar la absolución impartida por los sacerdotes de la FSSPX en el sacramento de la confesión. Tras finalizar el Año Santo, prorrogó dicha medida de modo que a nadie le falte el signo sacramental de la reconciliación a través del perdón de la Iglesia.
En abril de 2017, el pontífice continuó impulsando iniciativas orientadas a la reconciliación con la FSSPX, permitiendo que sus obispos garantizaran la validez de los matrimonios celebrados en sus comunidades tradicionalistas.
La carta apostólica Ecclesia Dei de 1988 de San Juan Pablo II, promulgada en respuesta a las consagraciones ilícitas, estableció una comisión pontificia del mismo nombre con la tarea de colaborar con los obispos, con los dicasterios de la Curia Romana y con los ambientes interesados, para facilitar la plena comunión eclesial de los sacerdotes, seminaristas, comunidades, religiosos o religiosas vinculadas a la FSSPX y que deseen permanecer unidos al Sucesor de Pedro en la Iglesia Católica.
En 2019, el Papa Francisco suprimió la comisión Ecclesia Dei y transfirió sus responsabilidades al Dicasterio para la Doctrina de la Fe.
6. La Santa Sede le dijo a los líderes de la FSSPX que no consagraran nuevos obispos. En febrero, el padre Davide Pagliarani, superior general de la FSSPX, anunció que la sociedad procedería a la consagración de nuevos obispos el 1 de julio, tras una ruptura en la comunicación con el Vaticano al quedar sin respuesta las solicitudes de audiencia con el Papa León.
El cardenal Víctor Manuel Fernández, prefecto del Dicasterio para la Doctrina de la Fe, ofreció continuar el diálogo con la FSSPX a condición de que la sociedad suspendiera su decisión de consagrar nuevos obispos. Tras la negativa de la FSSPX a aceptar esta condición, el cardenal Fernández declaró que la consagración de obispos sin mandato papal se consideraría un acto cismático y conllevaría la excomunión.
El Código de Derecho Canónico de la Iglesia define el cisma como el rechazo de la sujeción al Sumo Pontífice o de la comunión con los miembros de la Iglesia a él sometidos (Canon 751).
7. El Papa León pidió públicamente a la FSSPX que no procediera con las consagraciones. El 30 de junio, el Papa León hizo un llamamiento a la FSSPX para que no siguiera adelante con las consagraciones. Los exhorto a que consideren atentamente el bien espiritual de los fieles, porque el acto cismático que llevaren a cabo los privaría de la recepción lícita y, en algunos casos, incluso válida de los sacramentos que ellos aman y buscan para la propia santificación, escribió el Papa León. La respuesta del padre Pagliarani indicó que la Sociedad planeaba seguir adelante con las consagraciones, al tiempo que insistía en que el grupo no es cismático ni hostil a la Iglesia.
Después de que la FSSPX procediera con las consagraciones ilícitas el 1 de julio, el Dicasterio para la Doctrina de la Fe (DDF) del Vaticano declaró el 2 de julio que los seis obispos de la FSSPX habían quedado excomulgados, y advirtió al clero y a los laicos que no se adhirieran al cisma y, por consiguiente, incurrieran también en la excomunión.
8. Uno de los cuatro obispos consagrados ilícitamente el 1 de julio es originario de Estados Unidos. El obispo Michael Goldade, natural de Dakota del Norte, creció en St. Marys, Kansas, un enclave de la comunidad de la FSSPX. Es rector del Seminario Santo Tomás de Aquino de la FSSPX en Dillwyn, Virginia.
9. El Dicasterio para la Doctrina de la Fe ha establecido procedimientos para quienes decidan abandonar la FSSPX y restablecer la comunión con la Iglesia Católica. Las instrucciones detallan las acciones específicas que deben llevar a cabo los sacerdotes ordenados en la comunidad de la FSSPX o aquellos afiliados a ella tras haber recibido una ordenación lícita. Los procedimientos para los laicos son más matizados, ya que los pasos para recuperar la comunión dependen del grado de vinculación que mantengan con la comunidad y las ideas de la FSSPX.



















