El Estatuto para la Protección de Niños y Jóvenes, un proyecto en proceso comprometido con la justicia, dicen líderes de USCCB

ORLANDO, Florida (OSV News) -- Durante la reunión plenaria anual de primavera de la Conferencia de Obispos Católicos de Estados Unidos (USCCB, por sus siglas en inglés), celebrada del 10 al 12 de junio de este año en Orlando, OSV News conversó sobre las nuevas revisiones, por parte de los obispos, del “Estatuto para la Protección de Niños y Jóvenes” ("Charter for the Protection of Children and Young People"), con el obispo Barry C. Knestout, presidente del Comité para la Protección de Niños y Jóvenes de la USCCB, y con el diácono Bernie Nojadera, director ejecutivo de la Secretaría de Protección de Niños y Jóvenes de la USCCB.

Conocida comúnmente como el “Estatuto de Dallas” o la “Carta de Dallas” ("Dallas Charter") --instituido por los obispos católicos de Estados Unidos durante la conferencia de 2002 en Dallas, cuando la magnitud de los escándalos de abusos cometidos por miembros del clero salió a la luz pública—este documento establece un conjunto integral de procedimientos para abordar las denuncias de abuso sexual de menores por parte de clérigos católicos. El estatuto -- cuyas revisiones fueron aprobadas por los obispos estadounidenses en una votación realizada el 11 de junio-- también incluye directrices para la reconciliación, la sanación, la rendición de cuentas y la prevención de abusos.

Esta entrevista ha sido editada para mayor claridad y brevedad:

OSV News: Durante las discusiones plenarias, usted dejó claro que la carta/el estatuto debe seguir enfocada en la protección de los niños y no asumir la cuestión de la protección de los adultos. ¿Por qué consideró tan importante hacer esa aclaración?

Obispo Knestout: Nuestro mandato era mantener el enfoque en el abuso de niños y jóvenes por parte del clero. El estatuto ha sido un instrumento muy sólido y eficaz para orientar nuestra respuesta como Iglesia, como obispos y como sacerdotes ante esta problemática. También ha contribuido a reconstruir la confianza dentro de nuestra comunidad en cuanto a la transparencia y la rendición de cuentas al abordar los casos de abuso.

OSV News: Tanto el derecho civil como el derecho canónico desempeñan un papel en el tratamiento de los abusos sexuales cometidos por miembros del clero. ¿Existe alguna interacción entre ambos en el estatuto?

Obispo Knestout: El derecho canónico ocupa aquí un lugar central, porque el derecho civil tiende a ser diferente dependiendo de la jurisdicción, mientras que el derecho canónico se aplica de manera uniforme en todas las diócesis y para todos los sacerdotes y obispos.

Nos concentramos en garantizar que las revisiones estuvieran alineadas con las disposiciones del Libro VI (actualizado) del derecho canónico (la sección del principal código administrativo de la Iglesia que establece las sanciones penales; sus revisiones tuvieron lugar bajo los pontificados de Benedicto XVI y Francisco, culminando con la constitución apostólica “Pascite Gregem Dei” de 2021).

También quisimos que las revisiones de la carta estuvieran en consonancia con otros documentos de la Santa Sede que tienen fuerza jurídica, como “Vos Estis Lux Mundi” (que establece cómo debe actuar la Iglesia ante los abusos sexuales cometidos por clérigos, incluyendo procedimientos para investigar a los obispos) y el vademécum (emitido por el Dicasterio para la Doctrina de la Fe del Vaticano en junio de 2022) sobre los procesos para implementar respuestas ante acusaciones de abuso.

Tratamos de asegurarnos de que la carta reflejara todo lo ocurrido en la Iglesia desde 2018, (cuando surgieron nuevos escándalos de abusos clericales), así como las demás adaptaciones y ajustes realizados en el derecho canónico desde entonces.

Diácono Nojadera: Yo añadiría que la Iglesia está estudiando posibles normativas relacionadas específicamente con el abuso espiritual y otras formas de abuso. Desde la Santa Sede y desde la Comisión Pontificia para la Protección de los Menores se están desarrollando nuevas iniciativas. La Iglesia Católica en Estados Unidos está preparada para actuar cuando esos documentos sean publicados. Tenemos previsto realizar una nueva revisión de la carta dentro de siete años, donde tendremos la oportunidad nuevamente de dialogar y discernir sobre estos temas.

Obispo Knestout: Permítanme usar aquí una analogía, dado que mi formación es en arquitectura. En 2002 la Iglesia se encontraba en medio de una tormenta: la crisis de abusos. El contexto era extremadamente difícil debido al daño causado. Los actos cometidos por algunos miembros del clero fueron atroces, ofensivos, criminales e inmorales, perjudicando a numerosos jóvenes y niños.

Cuando todo eso salió a la luz, los obispos de hace 25 años se encontraban prácticamente en terreno desconocido y con pocos recursos. Tuvieron que construir algún tipo de refugio para que la Iglesia pudiera afrontar esta situación, proteger a quienes necesitaban cuidado y responder adecuadamente a quienes habían sido afectados. Los obispos tuvieron que reunir las herramientas y recursos que tenían a su alcance y realizaron una buena labor. Fue una respuesta creativa y muy importante; proporcionó refugio a la familia de fe.

Eso es precisamente lo que ha hecho la carta (el estatuto): ofrecer protección y calidez para que la Iglesia pueda responder a este problema y reconstruir la confianza de un pueblo profundamente herido y quebrantado.

Siempre existe la esperanza de construir un refugio mejor, y con paso del tiempo, hemos procurado adecuar el refugio para que responda a las circunstancias de cada momento.

Sin embargo, la tormenta aún continua allí afuera y todavía quedan asuntos por resolver. Esa construcción más amplia sigue desarrollándose. Hay diócesis que atraviesan procesos de bancarrota; existe mucho sufrimiento que se está experimentando en este momento; y hay victimas sobrevivientes de abusos que continúan cargando recuerdos muy dolorosos mientras atraviesan procesos tratando de buscar algún tipo de justicia para su situación.

Creo que llegará un momento en que se podrán desarrollar estructuras más elaboradas, más completas que serán capaces de responder a muchas otras necesidades.

OSV News: La palabra “confianza” aparece varias veces a lo largo del estatuto. ¿En qué punto cree que se encuentra la Iglesia Católica en Estados Unidos en la reconstrucción de la confianza después de los escándalos de abusos clericales?

Obispo Knestout: Pienso que la confianza se está reconstruyendo, pero todavía existe mucho trauma, y lo comprendo. Lo hemos constatado en las consultas realizadas para esta actualización de la carta. Este documento reafirma el compromiso de los obispos de atender y acompañar a las víctimas sobrevivientes y a toda la familia de fe, la Iglesia, para que puedan tener confianza en que estos asuntos se están abordando de manera eficaz. Sin embargo, sigue siendo un trabajo en progreso.

Diácono Nojadera: Creo que esa confianza también se construye y se sostiene a través de las relaciones: acompañando y caminando junto a las víctimas sobrevivientes, colaborando, por ejemplo, con la National Catholic Restorative Justice Initiative y el National Healing Garden (jardín nacional de sanación), iniciativas dirigidas por sobrevivientes. Esto involucra a todo el pueblo de Dios. Las juntas de revisión deben confiar unas en otras para funcionar efectivamente. Los sacerdotes deben confiar en sus obispos, y los obispos tienen que confiar entre sí. Otra vez, es un esfuerzo continuo.

OSV News: ¿Cuál es el papel de los laicos en este proceso?

Obispo Knestout: Los laicos participan activamente en todos los niveles de protección: como coordinadores de ambientes seguros, coordinadores de asistencia a víctimas. Los laicos están ayudando a monitorear y responder a esta problemática en las escuelas y en las parroquias como miembros de juntas de revisión.

Diácono Nojadera: A medida que la Iglesia procura crear y mantener ambientes seguros, los laicos también están asumiendo un papel más importante en términos de ponerlo en práctica en la vida familiar, que es la pequeña iglesia doméstica. La protección de menores y personas vulnerables no debe ser responsabilidad exclusiva de las oficinas de protección infantil y juvenil, de la educación religiosa, de la diversidad cultural, de la catequesis o de las vocaciones.

Para los laicos, creo que se trata de participar en la capacitación sobre ambientes seguros. En definitiva, la Iglesia fortalece a los padres en su misión de ser padres y anima a las familias a esforzarse a ser familias sanas y santas, porque ello, al final, contribuirá a una Iglesia más sana y santa.

OSV News: Parte del debate sobre las revisiones del estatuto durante la conferencia de obispos en primavera giró en torno a la inclusión del término “trauma-informed” (“informado por el trauma”). ¿Cree que existe una comprensión clara de ese concepto?

Obispo Knestout: Es un término que he escuchado con frecuencia en los últimos años, y durante el proceso de consulta muchas personas expresaron el deseo de incorporar ese lenguaje.

Sin embargo, no tengo totalmente claro cómo este término se traduce en la práctica. ¿Cómo se aplica concretamente a un nivel básico? Me parece un término técnico cuyo significado puede evolucionar con el tiempo en su uso. Incluso los especialistas pueden discrepar sobre lo que significa e implica exactamente.

El propósito principal del estatuto es expresar el compromiso de prevenir y abordar los abusos, así como establecer estructuras suficientes que otorguen credibilidad a nuestra respuesta. Introducir un lenguaje terapéutico no parece corresponder a la finalidad original del documento.

Eso no significa que me oponga a aceptar o incorporar el término, pero ¿es algo realmente necesario para incluirlo en el charter? Entraríamos en detalles muy específicos, mientras que el estatuto tiene un carácter más general, es un compromiso de los obispos para afrontar el abuso de menores por parte del clero y tener estructuras adecuadas para abordarlos de manera efectiva.

OSV News: Las revisiones más recientes del estatuto también ponen énfasis en el debido proceso para los clérigos acusados. ¿Cómo cree que los sacerdotes en Estados Unidos están afrontando las repercusiones de los escándalos de abusos?

Obispo Knestout: El estatuto procura expresar gratitud hacia los sacerdotes que han servido y continúan sirviendo fielmente, con dedicación y amor por su pueblo. Reconocemos esa realidad. La Iglesia no podría funcionar sin buenos sacerdotes. Ciertamente, la inmensa mayoría sirve bien, con amor y competencia.

Respecto a las repercusiones de los escándalos, la experiencia del clero sigue desarrollándose. Algunos todavía cargan con las consecuencias de lo ocurrido hace veinte años y otros con las derivadas de los acontecimientos de 2018. Hasta entonces, los obispos no estaban incluidos en la carta; ahora sí lo están gracias a “Vos Estis Lux Mundi”. Pero se necesita tiempo para que esa inclusión genere plena conciencia y confianza.

OSV News: ¿Qué le diría al católico promedio que asiste a Misa sobre el estatuto y sobre sus esfuerzos para prevenir y abordar los abusos de niños y jóvenes por parte del clero?

Obispo Knestout: Diría que los obispos siguen firmemente comprometidos a responder con transparencia y rendición de cuentas ante cualquier denuncia o acusación relacionada con conductas indebidas del clero, especialmente cuando involucran a niños y jóvenes. También reafirmamos nuestro compromiso de responder con caridad, atención y acompañamiento. Eso queda expresado en el estatuto.

A las víctimas y sobrevivientes de abusos, sin importar cuándo ocurrieron los hechos, queremos decirles que sentimos un profundo amor por ellos y por la Iglesia, y que estamos tratando de asegurar que el trabajo de la Iglesia de reconciliación, sanación y caridad sea fortalecido.

Diácono Nojadera: El estatuto es un instrumento que, a mi juicio, reconoce la dignidad de toda persona humana, creada maravillosamente a imagen y semejanza de Dios, quien nos ama incondicionalmente.

Este estatuto es una forma por la que somos capaces de comunicar esta justicia y ese compromiso de construir una Iglesia más sana y santa.

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Gina Christian es una reportera multimedia para OSV News. Puede seguirla en X @GinaJesseReina.