TRADUCCIÓN: Gaudí: El visionario arquitecto de la Sagrada Familia fue un gigante de la fe

(OSV News) -- Mientras Barcelona se prepara para el centenario de la muerte de Antoni Gaudí en 2026, una renovada atención se centra no solo en el genio del afamado arquitecto español, sino también en la profunda fe católica que moldeó su vida y su obra.

Asimismo, se están realizando los preparativos para la visita del Papa León XIV a España, la cual incluye la "magnum opus" de Gaudí: la Basílica de la Sagrada Familia.

El Vaticano dio un paso trascendental en el reconocimiento de ese legado espiritual el 14 de abril de 2025, cuando el Papa Francisco declaró venerable a Gaudí, reconociendo formalmente que el arquitecto vivió una vida de virtud heroica e impulsando así su causa de santidad.

Para los líderes eclesiásticos de la capital de Cataluña, la historia de Gaudí es inseparable de la basílica que se convirtió en la misión de su vida --la cual es conocida simplemente como la Sagrada Família, por su nombre en catalán.

"Gaudí recibió desde su infancia una formación cristiana que se fortaleció a lo largo de toda su vida", declaró a OSV News el cardenal Juan José Omella, de Barcelona. "Su fe no solo formaba parte de su vida personal, sino que también se veía reflejada en su obra profesional; su fe era su vida".

Nacido en 1852 en la localidad catalana de Reus, Gaudí se convirtió en uno de los arquitectos más originales de la era moderna y en una figura central del modernismo catalán. Aunque diseñó numerosos edificios por toda Barcelona, ??se consagró casi por completo a la construcción de la Sagrada Família, un proyecto en el que comenzó a trabajar en 1883, un año después de que se iniciaran las obras de este recinto.Con el paso del tiempo, la basílica se convirtió no solo en una empresa arquitectónica, sino en una vocación espiritual.

"Gaudí brilló a través de su labor profesional, pero, sobre todo, a través de su coherencia con la fe que profesaba y alimentaba cada día", afirmó el cardenal Omella.El cardenal señaló que la vida cotidiana de Gaudí reflejaba una disciplinada rutina espiritual.

"Siempre dedicaba tiempo a la oración, recibía la comunión a diario y se confesaba con regularidad", dijo.

Esa vida interior moldeó la manera en que Gaudí trataba tanto a su obra como a las personas que ayudaban a construir la Sagrada Familia. "Fue un testimonio de coherencia y caridad que se hizo especialmente visible en el ejercicio de su profesión", comentó el cardenal Omella, recordando cómo el arquitecto, en ocasiones, salía personalmente a las calles para pedir donativos y así poder seguir pagando a los trabajadores de la construcción.

La visión religiosa de Gaudí fue moldeando cada vez más el diseño de la propia basílica.

El teólogo y filósofo Francesc Torralba, profesor de ética en la Universidad Ramon Llull de Barcelona, ??afirmó que el arquitecto concebía el edificio como un medio para expresar los misterios centrales de la fe cristiana.

"Antoni Gaudí se formó en un entorno católico y profundizó progresivamente en su fe", declaró Torralba a OSV News.

"A lo largo de su vida meditó sobre la palabra de Dios y los textos de la liturgia cristiana, y participó activamente en la Eucaristía", señaló.

"En 1894 experimentó una profunda crisis existencial, pero esta se convirtió en una oportunidad para definir el horizonte de su vida", concluyó Torralba.En los últimos años de su vida, Gaudí se dedicó casi por completo a la Sagrada Família y, finalmente, llegó a vivir en la propia obra.

"Su objetivo era representar los grandes misterios del Credo de Nicea a través de la arquitectura, con una intención claramente pedagógica y catequética", afirmó Torralba.

La construcción ha continuado durante casi un siglo tras la muerte de Gaudí, financiada en gran medida por donaciones privadas y por los ingresos de la venta de entradas. Hoy en día, la basílica atrae a cerca de 5 millones de visitantes al año, lo que la convierte en una de las iglesias más visitadas del mundo y en un símbolo global de la visión de Gaudí.

El Papa Benedicto XVI consagró la basílica en 2010, describiendo a Gaudí como un "arquitecto genial y cristiano consecuente, con la antorcha de su fe ardiendo hasta el término de su vida, vivida en dignidad y austeridad absoluta".

La iglesia alcanzó un hito importante en 2026, cuando el 20 de febrero se instaló el brazo superior de la cruz que corona la Torre de Jesucristo. Con una altura de más de 564 pies, la torre convierte a la basílica en la iglesia católica más alta del mundo.

José Manuel Almuzara, arquitecto y presidente de la asociación que ha impulsado la causa de santidad de Gaudí, afirmó que la espiritualidad del arquitecto se hacía visible en la forma en que abordaba su trabajo.

"A mi parecer, el rasgo espiritual decisivo es el trabajo, la oración y el sacrificio", declaró Almuzara a OSV News, señalando que Gaudí creía que la colaboración era esencial para la labor creativa, y citando las propias palabras del arquitecto: "El trabajo es fruto de la colaboración, y esta solo puede basarse en el amor".

"El arquitecto debe saber aprovechar lo que los trabajadores saben... y lo que pueden hacer. Gaudí creía que cada persona tenía un papel en un proyecto", añadió. "Hay que recordar que no hay nadie inútil, todos sirven (aunque no todos con la misma capacidad); la cuestión es encontrar para qué sirve cada uno", citó Almuzara.

Almuzara es miembro de la Associació Canònica Antoni Gaudí, la organización que aboga por la canonización de Gaudí. Fue fundada en 1992 y dedicó décadas a recopilar documentación histórica y testimonios sobre la vida de Gaudí y su fama de santidad.

La asociación, junto con la Fundación Gaudí, con sede en Barcelona, contribuyó a promover un mayor reconocimiento del legado espiritual del arquitecto y apoyó la preparación de los materiales que posteriormente se utilizaron en la investigación formal de la Iglesia sobre su vida y virtudes.

"La asociación civil continúa con el objetivo principal de lograr la beatificación del arquitecto Antoni Gaudí",afirmó Almuzara, explicando que la responsabilidad canónica de la causa recae ahora en un organismo eclesiástico dependiente de la Archidiócesis de Barcelona. El reconocimiento de Gaudí como "venerable" por parte del Vaticano marcó un hito histórico en dicho esfuerzo.

"Ahora solo falta la confirmación de un milagro atribuido a su intercesión para que sea beatificado", declaró Almuzara a OSV News.

En general, para la beatificación es necesario que la Iglesia reconozca un milagro como ocurrido por la intercesión del futuro santo. Para la canonización se requiere un segundo milagro de este tipo.

El propio Gaudí describió cómo la observación de la naturaleza moldeó su imaginación. Rememorando los paisajes de su infancia en Cataluña, el arquitecto escribió en una ocasión:"Observando tiestos de flores, rodeado de viñas y olivos, animado por el cloquear de las gallinas, el canto de los pájaros y el zumbido de los insectos, y con las Montañas de Prades al fondo, capté las más puras y placenteras imágenes de la naturaleza, que siempre es mi maestra".

Para Torralba, esa conexión entre belleza y fe constituye el núcleo de la obra de Gaudí. "La arquitectura de Gaudí no puede comprenderse plenamente al margen de su relación personal con Dios", declaró a OSV News.

La vida de Gaudí se vio truncada abruptamente el 7 de junio de 1926, tras ser atropellado por un tranvía mientras caminaba desde su taller en la Sagrada Família hacia la iglesia de San Felipe Neri, en el Barrio Gótico, lugar al que acudía con frecuencia para rezar, confesarse y asistir a Misa.

Debido a su vestimenta modesta y a su aspecto austero, los testigos lo confundieron con un indigente, por lo que fue trasladado inicialmente a un hospital para personas sin hogar. Falleció tres días después, el 10 de junio, pocas semanas antes de cumplir 74 años, y fue sepultado en la cripta de la Sagrada Família: su amada "hija" arquitectónica.

Torralba considera que Gaudí constituye un ejemplo singular de artista cristiano cuya obra tiende un puente entre la modernidad y la fe.

"Antoni Gaudí es un laico, un cristiano convencido que, sin renunciar a su fe, creó una obra modernista y simbólica: una obra de arte total", afirmó.

Si la Iglesia finalmente lo declara santo, dijo Torralba, el impacto podría extenderse mucho más allá de la arquitectura. "Sería una noticia excelente, porque se convertiría en un referente para muchas personas, una fuente de luz y devoción", afirmó.

"Muchos se acercarán a su espiritualidad para comprender qué lo inspiró a crear una obra tan hermosa".

"Los santos son luces en la noche que nos inspiran y nos protegen", añadió.Para el cardenal Omella, la vida de Gaudí encierra un mensaje de esperanza.

"Todos podemos llegar a ser santos", declaró a OSV News, "si vivimos unidos a Jesús y permitimos que la fuerza de su gracia nos transforme y purifique".

El ejemplo de Gaudí, añadió, demuestra que la santidad no requiere circunstancias extraordinarias.

"Nos muestra el camino de la santidad", afirmó el cardenal. "Un camino que consiste en dejar entrar a Jesús en nuestra existencia para que podamos vivir lo ordinario de una manera extraordinaria".- - -Katarzyna Szalajko escribe para OSV News desde Varsovia, Polonia.

 

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Note: The interviewees’ quotes have been translated from English.